La roja finalista le provoca el yuyu de Platini
11 julio 2010 Dejar un comentario
Hoy termina el mundial. Sudáfrica ya ha hecho historia, primera Copa del Mundo en África, y nuevo campeón de continente foráneo. Hazaña sólo conseguida por Brasil en el ’52 y 2002, y que ahora tendrá un matiz más, naranja o rojo. Aunque lo más reseñable han sido los robos a todas las delegaciones mundialistas, incluida la verdadera Copa del Mundo que, entre rumores y especulaciones, verá cómo al ganador de la final se le entregará una réplica. Pero estoy convencido que estos rumores no le dieron el sobresalto a Platini, más bien cuando se enteró que España podía igualar en títulos nacionales a su querida patria.
¿Quién me iba a decir que con 23 años estaría una calurosa tarde de domingo del mes julio viendo a España luchar por la campeonar un mundial de fútbol? Puede que no nos veamos en otra igual en mucho tiempo, por eso, el partido de nuestra vida hay que ganarlo. Hoy nos toca creer en los nuestros, en el título que puede conseguir Vicente del Bosque, especialista en preparar partidos de este calibre. Hoy nos toca vestirnos con los colores de nuestra selección y nuestra bandera, tararear el himno abrazados todos juntos, gritar cada tiro, cada gol, de la historia que puede hacer Villa con un solo tanto más. Hay que disfrutar desde el primer momento cómo si fuésemos los campeones. Cabe la posibilidad de perder, siempre, pero sólo jugar la final nos sabe a victoria. La victoria tendrá otro sentido, la elección de Xavi o Sneijder como ganador del Balón de Oro. El holandés no es tan genial como para pasar a la historia, pero su temporada ha sido magnífica en cuanto a títulos.
Sólo debo decir que los elegidos al balón de oro del mundial es una estafa. ¿Messi? por favor, aún se le espera que aparezca por Suráfrica. Vergonzoso que ocupe un puesto que merece Müller desde su primer partido mundialista, pero que “le han querido compensar” al nominarlo como máximo candidato a mejor joven del torneo. Por cierto, no dudo que hoy vuelva a ser titular Pedro. El otro día jugó un partido soberbio, y ocupó el espacio vacío de la media punta, el eslabón que nos faltaba para poder practicar el mejor fútbol de España.
Quitando estas sensaciones y hormigueo de las horas previas al partido, saco conclusiones, muy buenas, del campeonato. Hay una generación excepcional de futbolistas: Gyan, Özil, Ayew, Elia, Busquets, Pedro, Luis Suárez, Honda, Meireles, Glenn Johnson, y un largo etcétera, al que la guinda se la pone un chico que éste año ya ha venido apuntando lo que será dentro de unos años: Müller. Debo reconocer que tengo mucha debilidad por este jugador, un futbolista total, heredero del mejor Raúl, que posee sus cualidades innatas (gol, tiro, pase, oportunismo, visión de juego, pelea), y le agrega más regate y técnica que aquel que ha sido uno de los baluartes más grandes del madridismo. Si tuviese que escoger un solo jugador para traerlo a mi equipo, ni a Messi, ni a otro, a Müller.
Juan Pedro de Frutos