Canallada, sinvergonzonería, robo premeditado, y chapuza demostrada y tropelía espeluznante. Estos apelativos se quedan cortos para describir al ruin Ramón Calderón, fatídico presidente del Real Madrid, y a sus infames, y más que probable ladrones, vasallos. Todos estos tipos deberían ESTAR EN LA CÁRCEL: evasión de impuestos en más de 4.000 millones de las antiguas pesetas, violación del artículo 292, y el 297 del Código Penal; así como los niñatos de la asamblea que por suplantación de identidad tendrían que estar durmiendo en los calabozos. Las investigaciones de Marca, José Antonio Abellán y la publicación de Interviú son suficientemente sólidas como para llevarlos al talego. Por eso mismo, y ante los delitos cometidos, las Autoridades tenían que haber actuado ya. Hoy ya tenían que estar todos en el zulo legal de los delincuentes, ¿O acaso es que hay más gente -de peso- pringada en el asunto y no pueden actuar?
Aquí, en estos enlaces están partes de las pruebas que demuestran toda la farsa:
http://www.Marca.com
Somos el hazme reír del público, el Real Madrid ha sido destruido por completo. Más de 100 años de historia, más de 100 gloriosos años de títulos y grandes jugadores han sido aniquilados, ahora, casi ni el espíritu en el rectángulo de juego queda en el mejor Club del Siglo XX. Sólo queda esa voluntad encarnada por Raúl que, mientras siga el declive de su directiva y todo lo que le rodea, se hace imprescindible para recordar a conocidos y extraños los valores que nacieron en Chamartín allá por 1950. Toda esa historia ha hecho que el sillón merengue sea casi como ser Presidente de Gobierno, y por desgracia, hay sinvergüenzas que quieren aprovecharse de ello.
El Real Madrid siempre (hasta hace poco) se ha caracterizado por ser un club señor, afición -que no ha dudado nunca en aplaudir en su feudo a un rival si éste lo merecía-; directiva -dando ejemplo en Europa, de gestión y compromiso-; jugadores -sudando la camiseta, sintiendo los colores como en ningún otro equipo, con compromiso-. Tal ha sido esta virtud, que hasta que la España deportiva “enloqueció”, el Real Madrid siempre ha sido tratado con respeto y cariño en todos los rincones de nuestra geografía, pero también en el mundo entero.
Nunca, en la historia, salvo la excepción del Liverpool inglés, ninguna camiseta ha sido vestida con la vitola inherente de compromiso, sacrificio, amor propio y trabajo. Esta elástica, dentro de un terreno de juego, exige rendir siempre al 100%, pelear cada balón como si fuera el último, luchar por la victoria hasta el último minuto de partido y correr más allá de la extenuación. Ese es el espíritu del Real Madrid, el que se ha heredado de Di Stefano a Raúl, y el que debería tener también la directiva y el presidente, -el Real Madrid no busca la excelencia, sino la garra, la entrega, el sacrificio y amor a unos colores por encima de todo-. Actitud que siempre han aplaudido y aplaudirán aficionados, periodistas, simpatizantes, socios y abonados. El Bernabéu no sólo se distingue por querer y degustar buen fútbol (como todo hijo de vecino), sino que siempre se premia el espíritu de superación, acompañado de buen fútbol o no.
En palabras de los ingleses: el fútbol es un juego de señores al que lo juegan villanos. Esa es la diferencia entre este gran club, del que ahora únicamente quedan cenizas, y los demás: en el Real Madrid, juegan -o siempre ha sido así- señores, no villanos. Por ello, aunque haya periodistas que pretendan enterrar a Raúl González Blanco, el estandarte blanco -símbolo de los valores del club de Chamartín-, la afición nunca lo impedirá, por que ésta, no sólo es agradecida, sino que es, aún, orgulloso vestigio de lo que ha distinguido ese escudo durante toda su historia. No podemos enterrar lo único que tenemos que nos hace diferentes. Habla un simpatizante del Madrid, seguidor como el que más, pero que por razones evidentes de trabajo de cara al futuro no puede permitirse tener un Carné de Socio.
Por estas razones me indigna ver a bufones y payasos como Roberto Gómez -el untao- y a forofos sin criterio como Tomás Roncero hablando del club de sus amores, o defendiendo sistemáticamente a sin vergüenzas.
Ojalá sólo fuese eso. Me duele y entristece ver como próximos compañeros de profesión -prensa deportiva- han perdido todos sus valores, olvidado sus principios. Hablo de la Cadena Ser (José Ramón de la Morena a la cabeza), Cuatro y el diario As. No sólo no recogen tan maño escándalo, sino que han defendido a Ramón Calderón por interés personal. ¿Qué es lo que os da dado para venderos? ¿Dinero? ¿Viviendas de protección oficial? Sólo me remito a parte de lo dicho por José Antonio Abellán durante dos años de batalla contra el presidente del Madrid, que por fin comienza dar sus frutos. Si eso es cierto, todos vosotros deberíais dejar de ser periodistas. Si a los médicos, abogados, por ejemplo, les quitan las licencias por “hacer trampa” a los periodistas también deberían. Pero en este caso apelo más a la honradez personal. Algo perdido por estos individuos al igual que el respeto que les tuve durante muchos años por creerlos grandes profesionales -salvo a Tomás Roncero y a Roberto Gómez, que nunca me ha gustado cuando hace televisión-. Ser periodista también implica seriedad, y es lo que falta en muchos medios ahora mismo. Que cada uno haga examen de conciencia.
Se me agotan las palabras, y el diccionario de improperios lo tengo perdido en algún cajón de mi casa y no me apetece buscarlo, ya que estos tíos no merecen ni insultos. La indiferencia es el peor de los castigos. Lo peor es que éste sinvergüenza pretende acabar el mandato…
PD: No sólo son canallas, sino también inútiles e ineptos. Las primas, el paripé con Cristiano Ronaldo -que ha registrado la marca CR9 en previsión a su desembarco en el club Blanco (apuntando a lo dicho en entradas anteriores) en 2010 como tarde, y el caso de Lass y Huntelar es el colmo de los disparates y la no planificación de un programa deportivo. Increíble.
Por cierto, si alguien tiene alguna duda de quién será inscrito en la Champions League, que no las tenga: será el negro -Lassana Diarrà-, no el delantero holandés. No sólo es por rendimiento, sino por necesidades deportivas del equipo (3 delanteros -Raúl, Higuaín y Saviola o Bueno, ambos a elegir- y 1 centro campista -Gago-), pero que nadie se piense que Huntelar vino ahora como proyecto de futuro, como dice Calderón, que de ser así hubiese venido en Junio.
Si Don Santiago Bernabéu levantase la cabeza…